Lindsay Lohan se ve más recuperada desde que la corte le ordenó ponerse el SCRAM, claro con un policia al lado… cualquiera, right? Se  nota que ha dejado de lado sus vicios. Según TMZ, hace poco la asistente de Linds renunció porque se estaba volviendo loca con la agenda de la actriz. Pues bien, la asistente no era tan solo eso, era la persona en la que Lilo más confiaba, la que llevaba su vida. Amigos de la Mean Girl comentan que ella está pasando un momento amargo tratando de conseguir alguien ‘confiable’ a quien contratar, y que sin una asistente Lilo no podrá asistir puntual a las reuniones y hacer la diferencia entre la cárcel y la libertad. Ouch! A Lindsay le tienen prohibido conducir y su asistente era la que la llevaba aquí y allá, incluyendo las las clases que le ordenó la corte.

Lindsay Lohan en Beverly Hills (10/06)

MAC/ Fame Pictures